A continuación relataré mi vida y los
acontecimientos que me han llevado a ser la persona que soy.
Nací el 16 de marzo de 1985 en la ciudad de Constitución en la Séptima
Región del Maule, siendo yo el segundo de cuatro hermanos (bueno actualmente
tres, luego les mencionaré el porqué), crecí en una familia modesta y porque no
decirlo; de escasos recursos, donde mi madre era dueña de casa y mi padre se
desempañaba como trabajador de la forestal (no recuerdo del nombre de la
empresa que lo contrataba). Cuando tenía 6 años, mis padres fueron beneficiados
por un subsidio habitacional y nos fuimos a vivir a la localidad de Putú,
situada a unos 40 minutos de la ciudad de Constitución.
En Putú inicie mis estudios en la escuela rural de aquel lugar, donde
siempre me destaque por mi comportamiento y participación en cada evento que se
realizaba.
A la edad de 10 años, cursando cuarto básico, mis estudios se ven
interrumpidos dado que la casa donde vivíamos sale en una publicación para ser
rematada producto de la deuda que se mantenía en los dividendos de esta. Dado
que no había forma de revertir dicha situación mi madre toma la decisión de
emigremos a Santiago, donde llegaríamos a vivir a la casa de un hermano de
ella, osea mi tío Juan.
Estando en Santiago, en la comuna de Cerro Navia mi madre busco rápidamente
un lugar para arrendar; lugar del que prefiero no hablar porque me deprime
recordar las condiciones en las que vivíamos. Sin embargo, no todo fue
desdicha, mi familia se caracterizo por ser siempre evangélica, una madre muy
apegada a la fe y mi padre le seguía pero con un carácter bien fuerte que a
veces dejaba harto que desear como cristiano, no obstante, aquello no fue
obstáculo para que mi madre buscara un lugar donde congregarnos, fue así como
llegamos a la Misión Evangélica Iglesias Cristianas en la misma comuna donde
vivíamos. Debo decir, que la iglesia fue mi primera gran escuela de la vida (al
menos así lo reconozco yo), aprendí a depender de Dios y a llevarlo como el
emblema de mi vida, pues creo firmemente que todo en la vida tiene un propósito
y todo esta bajo su voluntad (ya comprenderán porque digo esto).
Instalarnos en Santiago en una casa definitiva nos ha costado un poco, con
mis hermanos muchas veces nos decíamos que parecíamos gitanos con tanto cambios
(buscando arriendos siempre con la intensión de mejorar nuestra calidad de vida).
En Santiago continué mis estudios de básica y rápidamente forme un círculo
de buenos amigos los cuales conservo hasta el día de hoy. Los estudios de
enseñanza media los curse en un instituto comercial ubicado en la comuna de
Independencia, del cual no mantengo contacto con mis compañeros (me imagino que
esto se debe a que todos eramos de distintas comunas).
A los 14 años, cuando cursaba primero medio, recuerdo que era día lunes 06
de septiembre de 1999 (era un día feriado pues se celebraba la supuesta
reconciliación de Chile), ese día mi madre sufre un terrible accidente cuando
preparaba el fuego para cocer unas empanadas en un horno de lata, es en ese
momento cuando le da un ataque epiléptico la que la hace caer sobre el fuego,
actué yo con rapidez y mientras llamaba a mi papá y a mi hermano mayor la saque
del fuego, luego de pasar 11 días en estado de coma fallece producto de una
septicemia.
Después de este fatal acontecimiento quedamos viviendo con mi padre, fue un
periodo difícil y de grandes cambios para nuestras vidas. Desde ese entonces yo
me hago cargo del cuidado de mis hermanos menores Lázaro, en ese entonces de 7
años y Samuel de 6 años (no deje de estudiar), y mi padre continuaría siendo el
proveedor económico de la familia.
No puedo dejar de reconocer la ayuda y el apoyo de toda mi familia por
parte de mi madre, especialmente a mi prima Marcela.
Fue así como fuimos creciendo y cumpliendo cada uno con nuestros estudios.
Transcurridos un par de año, y yo egresado de la enseñanza media cómo
técnico en Contabilidad, comienzo a trabajar y participar activamente con los
jóvenes de la iglesia, asumiendo cargos directivos a nivel nacional, zonal y
local.
Si bien, mi padre siempre fue un apoyo económico para mi y mis hermanos,
siento que en lo afectivo quedo en deuda (ahora esa parte se ha mejorado
considerablemente). Después de transcurridos un par de años de la muerte de mi
madre mi padre encontró una nueva pareja, relación que nos lleva a separarnos
de mi padre, es por ello, que yo decido arrendar el departamento de un tío e
irme a vivir con mis 2 hermanos menores.
A la edad de 22 años aproximadamente entré a trabajar a la Tesorería
General de la República como asistente tributario en la mesa de ayuda, lo cual
permitió que nuestra situación económica mejorará y ello me llevo a plantearme
la idea de estudiar, fue así como acordamos con Lázaro (uno de mis hermanos
menores) que cuando el saliera de cuarto medio ingresaríamos juntos a estudiar
una carrera universitaria.
En el año 2010, sin lugar a dudas el año que más ha marcado mi vida, siendo
la madrugada del día jueves 27 de mayo mi hermano Lázaro entra al baño para
ducharse (00.10 horas) y sufre una descarga eléctrica la cual termino con su
vida cuando el tenía tan solo 18 años, como resultado de ese acontecimiento con
mi hermano Samuel (el menor de mis hermanos) nos separamos ya que el día del
funeral el decide ir a vivir con mi hermano mayor y yo me voy a la casa de mi
tío Juan, donde también vive mi prima Marcela con su familia (todos vivíamos en
la comuna de Cerro Navia). Sin embargo, Samuel después de un par de semanas el
decide volver al departamento donde aún vive ahí, en cambio, yo sigo viviendo
en casa de mi tío.
En el año 2011 decido renunciar a la Tesorería General de la República y me
matriculo en el IPChile en la carrera de Pedagogía en Educación Básica, y
también en ese año comienzo con mi nuevo y actual empleo en el Instituto
Nacional de Estadísticas (comenzando como enumerador, encuestador y actualmente
supervisor regional).
En el año 2012, mis amigos de estudios deciden que nos cambiemos a la
Universidad UCINF y que convalidemos ramos, yo muy confiado de su gestión
acepto y les encargo que ellos inicien los tramites para el cambio de
institución ya que yo en ese momento yo me encontraba de vacaciones.
Actualmente soy alumno en dicha universidad y pese que nuestro grupo de
amistades (me refiero a todos los que nos cambiamos del IPChile a la UCINF) ha
disminuido, me he afiatado más con los que aún continúan y he ampliado más mi
círculo con nuevas amistades.
Creo y amo a Dios porque creo que todo lo que soy y lo que anhelo ser se lo
debo a ÉL. Y a pesar que como familia nos hemos distanciado un poco por las
actividades propias de cada una, nuestras vidas siguen unidas y cada día nos
preocupamos de cultivar afectos el uno para con el otro, confiando que el día
de mañana siempre traerá consigo algo positivo para nuestras vidas.
Mi nombre es Javier Alonso Barrientos Flores, actualmente tengo 28 años,
soy estudiante de Pedagogía en Educación Básica en la Universidad de las
Ciencias de la Informática (UCINF) y trabajo como Supervisor Regional del
Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
A continuación, relataré mi vida y los acontecimientos que me han llevado a
ser la persona que soy.
Nací el 16 de marzo de 1985 en la ciudad de Constitución en la Séptima
Región del Maule, siendo yo el segundo de cuatro hermanos (bueno actualmente
tres, luego les mencionaré el porqué), crecí en una familia modesta y porque no
decirlo; de escasos recursos, donde mi madre era dueña de casa y mi padre se
desempañaba como trabajador de la forestal (no recuerdo del nombre de la
empresa que lo contrataba). Cuando tenía 6 años, mis padres fueron beneficiados
por un subsidio habitacional y nos fuimos a vivir a la localidad de Putú,
situada a unos 40 minutos de la ciudad de Constitución.
En Putú inicie mis estudios en la escuela rural de aquel lugar, donde
siempre me destaque por mi comportamiento y participación en cada evento que se
realizaba.
A la edad de 10 años, cursando cuarto básico, mis estudios se ven
interrumpidos dado que la casa donde vivíamos sale en una publicación para ser
rematada producto de la deuda que se mantenía en los dividendos de esta. Dado
que no había forma de revertir dicha situación mi madre toma la decisión de
emigremos a Santiago, donde llegaríamos a vivir a la casa de un hermano de
ella, osea mi tío Juan.
Estando en Santiago, en la comuna de Cerro Navia mi madre busco rápidamente
un lugar para arrendar; lugar del que prefiero no hablar porque me deprime
recordar las condiciones en las que vivíamos. Sin embargo, no todo fue
desdicha, mi familia se caracterizo por ser siempre evangélica, una madre muy
apegada a la fe y mi padre le seguía pero con un carácter bien fuerte que a
veces dejaba harto que desear como cristiano, no obstante, aquello no fue
obstáculo para que mi madre buscara un lugar donde congregarnos, fue así como
llegamos a la Misión Evangélica Iglesias Cristianas en la misma comuna donde
vivíamos. Debo decir, que la iglesia fue mi primera gran escuela de la vida (al
menos así lo reconozco yo), aprendí a depender de Dios y a llevarlo como el
emblema de mi vida, pues creo firmemente que todo en la vida tiene un propósito
y todo esta bajo su voluntad (ya comprenderán porque digo esto).
Instalarnos en Santiago en una casa definitiva nos ha costado un poco, con
mis hermanos muchas veces nos decíamos que parecíamos gitanos con tanto cambios
(buscando arriendos siempre con la intensión de mejorar nuestra calidad de
vida).
En Santiago continué mis estudios de básica y rápidamente forme un círculo
de buenos amigos los cuales conservo hasta el día de hoy. Los estudios de
enseñanza media los curse en un instituto comercial ubicado en la comuna de Independencia,
del cual no mantengo contacto con mis compañeros (me imagino que esto se debe a
que todos eramos de distintas comunas).
A los 14 años, cuando cursaba primero medio, recuerdo que era día lunes 06
de septiembre de 1999 (era un día feriado pues se celebraba la supuesta
reconciliación de Chile), ese día mi madre sufre un terrible accidente cuando
preparaba el fuego para cocer unas empanadas en un horno de lata, es en ese
momento cuando le da un ataque epiléptico la que la hace caer sobre el fuego,
actué yo con rapidez y mientras llamaba a mi papá y a mi hermano mayor la saque
del fuego, luego de pasar 11 días en estado de coma fallece producto de una
septicemia.
Después de este fatal acontecimiento quedamos viviendo con mi padre, fue un
periodo difícil y de grandes cambios para nuestras vidas. Desde ese entonces yo
me hago cargo del cuidado de mis hermanos menores Lázaro, en ese entonces de 7
años y Samuel de 6 años (no deje de estudiar), y mi padre continuaría siendo el
proveedor económico de la familia.
No puedo dejar de reconocer la ayuda y el apoyo de toda mi familia por
parte de mi madre, especialmente a mi prima Marcela.
Fue así como fuimos creciendo y cumpliendo cada uno con nuestros estudios.
Transcurridos un par de año, y yo egresado de la enseñanza media cómo
técnico en Contabilidad, comienzo a trabajar y participar activamente con los
jóvenes de la iglesia, asumiendo cargos directivos a nivel nacional, zonal y
local.
Si bien, mi padre siempre fue un apoyo económico para mi y mis hermanos,
siento que en lo afectivo quedo en deuda (ahora esa parte se ha mejorado
considerablemente). Después de transcurridos un par de años de la muerte de mi
madre mi padre encontró una nueva pareja, relación que nos lleva a separarnos
de mi padre, es por ello, que yo decido arrendar el departamento de un tío e
irme a vivir con mis 2 hermanos menores.
A la edad de 22 años aproximadamente entré a trabajar a la Tesorería
General de la República como asistente tributario en la mesa de ayuda, lo cual
permitió que nuestra situación económica mejorará y ello me llevo a plantearme
la idea de estudiar, fue así como acordamos con Lázaro (uno de mis hermanos
menores) que cuando el saliera de cuarto medio ingresaríamos juntos a estudiar
una carrera universitaria.
En el año 2010, sin lugar a dudas el año que más ha marcado mi vida, siendo
la madrugada del día jueves 27 de mayo mi hermano Lázaro entra al baño para
ducharse (00.10 horas) y sufre una descarga eléctrica la cual termino con su
vida cuando el tenía tan solo 18 años, como resultado de ese acontecimiento con
mi hermano Samuel (el menor de mis hermanos) nos separamos ya que el día del
funeral el decide ir a vivir con mi hermano mayor y yo me voy a la casa de mi
tío Juan, donde también vive mi prima Marcela con su familia (todos vivíamos en
la comuna de Cerro Navia). Sin embargo, Samuel después de un par de semanas el
decide volver al departamento donde aún vive ahí, en cambio, yo sigo viviendo
en casa de mi tío.
En el año 2011 decido renunciar a la Tesorería General de la República y me
matriculo en el IPChile en la carrera de Pedagogía en Educación Básica, y
también en ese año comienzo con mi nuevo y actual empleo en el Instituto
Nacional de Estadísticas (comenzando como enumerador, encuestador y actualmente
supervisor regional).
En el año 2012, mis amigos de estudios deciden que nos cambiemos a la
Universidad UCINF y que convalidemos ramos, yo muy confiado de su gestión acepto
y les encargo que ellos inicien los tramites para el cambio de institución ya
que yo en ese momento yo me encontraba de vacaciones.
Actualmente soy alumno en dicha universidad y pese que nuestro grupo de
amistades (me refiero a todos los que nos cambiamos del IPChile a la UCINF) ha
disminuido, me he afiatado más con los que aún continúan y he ampliado más mi
círculo con nuevas amistades.
Creo y amo a Dios porque creo que todo lo que soy y lo que anhelo ser se lo
debo a ÉL. Y a pesar que como familia nos hemos distanciado un poco por las
actividades propias de cada una, nuestras vidas siguen unidas y cada día nos
preocupamos de cultivar afectos el uno para con el otro, confiando que el día
de mañana siempre traerá consigo algo positivo para nuestras vidas.
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